La facturación de terceros o la facturación agregada es un servicio importante que aporta muchos beneficios para los consumidores, empresas y la industria de las telecomunicaciones por igual.

A través de este servicio, los consumidores pueden realizar compras a través de proveedores de servicios autorizados, tiendas en línea y compañías de telecomunicaciones y recibir los cargos directamente en su factura telefónica local.

Cómo funciona la facturación de terceros

Luego de un riguroso proceso de aprobación, los proveedores de servicios pueden ofrecer a los consumidores la opción de recibir los cargos de los servicios directamente en la factura telefónica de su hogar. Los servicios pueden incluir llamadas de larga distancia e internacionales, llamadas asistidas por un operador, optimización de motores de búsqueda, fax electrónico, listados de directorios, conexión de redes y conectividad, alojamiento de sitios web, diseño web, correo de voz y correo electrónico.

Una vez que el consumidor autoriza esta forma de pago, un intermediario de facturación envía estos cargos a la compañía de telecomunicaciones para que los incluyan en la factura telefónica local del consumidor. Los cargos de todos los proveedores de servicios se agregan a la factura de consumidor, la cual el operador local de telefonía envía al consumidor para su correspondiente pago. El consumidor envía el pago a la compañía telefónica local, la cual remite el pago a cada compañía por sus servicios.

Para agilizar la administración y reducir los costos de estas operaciones, muchas compañías de telecomunicaciones y proveedores de servicios optan por trabajar con un intermediario de facturación, como Billing Services Group (BSG). Los intermediarios de facturación facilitan la revisión y la aprobación de proveedores de servicios, agregan cargos, garantizan el pago a las compañías y supervisan los indicadores de satisfacción del consumidor.

Beneficios de la facturación de terceros

La facturación de terceros es un servicio que llega a millones de hogares y que gestiona millones de transacciones autorizadas para los consumidores todos los años. La facturación de terceros beneficia a los consumidores individuales y también a empresas de todo tamaño. Al convertirse en una empresa aprobada para la facturación de terceros, las pequeñas empresas pueden crear y aumentar sus bases de clientes de mejor manera al ofrecer este servicio como una de las varias opciones de facturación convenientes.

Para millones de consumidores, el hecho de tener una sola factura les ofrece más comodidad para acceder a los servicios, comprar contenido y servicios y realizar donaciones a una causa justa.  También permite reducir la cantidad de cheques que los consumidores deben emitir para pagar sus facturas, facilitar la administración de sus finanzas personales y ofrecer una alternativa de pago que no implica una tasa de interés elevada. Al gestionar la administración de facturación de terceros, los intermediarios también ayudan a mantener bajo el costo de muchos servicios cotizados, lo que tiene como resultado ahorros significativos para los consumidores.